El 30 de mayo de 2024, de esto hace justo ahora dos años cumplidos, comenzaba la andadura de synodos.blog: Hacia una Iglesia sinodal. Observatorio sinodal desde Aragón. El primer post, o la primera entrada, con el título Brotes verdes, era toda una declaración de intenciones de lo que ha pretendido ser este medio de reflexión y comunicación a lo largo de todo este tiempo, semana tras semana, cada lunes puntuales a la cita del medio día.
El proceso sinodal está siendo ciertamente un camino largo, en el que no es fácil mantener una atención permanente a las cuestiones planteadas en la Iglesia universal, en parte, porque las fases diocesanas parece que nos afectan más directamente, pero no así las nacionales, continentales y generales. Cinco años, sin embargo, en los que desde la Secretaría General del Sínodo se ha animado a las Iglesias locales, dígase diócesis, a introducir cambios sin esperar a que todo quede plasmado en documentos oficiales. Pero, sobre todo, era importante en este tiempo profundizar en los contenidos y dinámicas sinodales que hicieran posible una forma de ser Iglesia de otra manera. Y es aquí, en este momento, cuando en nuestro grupo sinodal San Carlos, formado por 11 personas, decidimos promover esta iniciativa bajo nuestra exclusiva responsabilidad por dos razones fundamentales: la primera, por la necesidad de comunicar nuestra experiencia de grupo, muy satisfactoria, por cierto; la segunda, porque, tras la fase diocesana, hubo meses en los que, sencillamente, se dejó de hablar del Sínodo. Entendimos entonces que el Sínodo sobre la sinodalidad tenía que estar presente en la vida de las diócesis de Aragón, pues los cambios no se improvisan y no siempre vienen desde arriba.
Y así fue como nos planteamos: Crear un espacio de reflexión que aglutinase a personas que conectaban con el espíritu del Sínodo; personas dispuestas a expresar sus opiniones, a escuchar con atención las aportaciones de otros y tenerlas en cuenta. Que dicho espacio sirviera de observatorio para estar al tanto del desarrollo del proceso sinodal, para conocer qué aportaciones significativas iban surgiendo y para saber cuáles se iban poniendo en marcha. Además, de recoger las buenas prácticas de las que teníamos noticia, promovidas incluso por los propios obispos y que, con un carácter local, no necesitaban esperar a que todo el proceso sinodal estuviera concluido para ponerlas en práctica. Finalmente, detectar posibles estancamientos del proceso sinodal en nuestras diócesis aragonesas, analizando sus causas y proponiendo soluciones.
Los resultados no han podido ser más satisfactorios, primero, en lo relativo a cifras:
- 34.000 vistas en Blog, a las que habría que añadir las lecturas de cada entrada de la que la web Iglesia en Aragón se ha hecho eco, en el apartado de Opinión “Hacia una Iglesia sinodal”.
- 152 suscriptores del Blog «Hacia una Iglesia sinodal. Observatorio sinodal desde Aragón».
- 510 seguidores de la página de Facebook «Hacia una Iglesia sinodal».
- 100 entradas publicadas y 15 páginas fijas, algunas de las cuales han superado ya las 2.600 vistas.
- Un amplio seguimiento en países como Estados Unidos, Argentina, México, Portugal, Colombia, Chile, Italia o Irlanda, por citar a los principales.
- Un envío semanal a Synod.va, página oficial de la Secretaría General del Sínodo.
- Finalmente, un elenco de 28 autores, a quienes agradecemos sinceramente sus valiosas aportaciones: Ángel Calvo Cortés, Ángel Lorente Lorente, Antonio Aguilera Sánchez, Antonio J. Nicolás Sánchez, Coordinadora de grupos synodos.blog, Cristina Inogés Sanz, Cristina Lorente Cebrián, David López Fombuena, Emilio Aznar Delcazo, Eva García Marquina, Fausto Franco Martínez, Fernando de Ana García, Francisco Sánchez Sánchez, Gema López-Menchero Mínguez, Grupo sinodal San Carlos, Isidoro Miguel García, José Alegre Aragüés, José Luis Febas Borra, José Ramón Colell Farré, José Ramón López Goni, Juanjo Hernández Sánchez, Mari Paz Díez Prieto, María Pilar Martíntez Barca, Paco Puértolas Bandrés, Pepe Santas Molina, Santiago Coello Martín, Susana Pérez Oliván, Synodos.blog, y Victoria Chía Azlor.
Pero, lo más importante, es que con el interés y trabajo de muchos, hemos influido positivamente en la activación de los procesos sinodales diocesanos, en momentos en los que se ha dejado de practicar la consulta como la forma ordinaria de que todo el Pueblo de Dios intervenga en las decisiones sobre lo que hay que hacer en cada momento. Nuestra aportación ha tratado de ser constructiva, si bien la crítica también ha estado presente, como, por otra parte, no puede ser de otro modo en una Iglesia sinodal. Hemos puesto los contenidos y el sentido del Sínodo en la mente de muchos cristianos, especialmente a partir de la aprobación del Documento final el 26 de octubre de 2024. Y, lo más importante, hemos conectado con un sector de católicos que quieren a su Iglesia y, por eso mismo, sueñan en términos de renovación y reforma.
En las próximas semanas iremos publicando ya tan solo las aportaciones que faltan de los cuatro temas de trabajo que hemos llevado a cabo en los grupos de la Coordinadora: 1. Celebraciones litúrgicas y sinodalidad; 2. Los consejos pastorales: participar para decidir y caminar juntos; 3. Los presbíteros: actitudes, perfil sinodal y corresponsabilidad con otros miembros del Pueblo de Dios; 4. Misión y lugar de los laicos en una Iglesia sinodal. Para ver este material, hay que acceder a los enlaces que se encuentra justo bajo la imagen principal del Blog.
Muchas gracias a todos, especialmente a vosotros, los lectores y a los que nos habéis hecho comentarios, habéis compartido en redes y os habéis entusiasmado con esta renovación de la Iglesia que tiene nombre de sinodalidad. Hasta pronto.
Grupo Sinodal San Carlos. Diócesis de Zaragoza

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