Al pensar en mi grupo de trabajo, confieso que el ejercicio de la escucha nos ha hecho más conscientes de nuestra diversidad. Se notaba que, al opinar sobre temas que ya manejábamos en la práctica, nos faltaba hilar más fino con el fin de llegar a frases o ideas convergentes entre nosotros. La diferencia, a veces, era grande, pero de trasfondo cobraba sentido aquello de que «Jesús no nos ha dejado solos”. Veíamos urgente poner en palabras actuales su mensaje, refrescar la expresión verbal y, sobre todo, la práctica.
SÍ, entre nosotros nos hemos escuchado. Notamos la sintonía de nuestra de nuestra fe común, de tener el mismo Espíritu. Querríamos ver cambios ya, aunque fuesen pequeños, pero decididos entre todos. Cierto que la jerarquía lleva otro ritmo ralentizado y no nos apremia con la urgencia que el tema merece. Seguramente no somos mayoría, pero SÍ que estamos firmemente concienciados. Por nuestra parte, sentimos que esto no tiene marcha atrás. Vamos a ser agradecidos por los pasos dados, por los días y esfuerzos compartidos.
SÍ, deseamos una iglesia más cercana a las personas del mundo actual y no solo a las necesidades materiales, sino a las preguntas espirituales de hoy con un estilo más afectivo que teológico, más existencial que doctrinal, con un lenguaje más comprensible y breve, más inclusivo, menos institucional y clerical. Y también, un entender la espiritualidad en sentido amplio y alimentar la esperanza en este nuevo contexto.
SÍ, hay estrellas, potentes puntos de luz en el mundo donde ya está germinando el Reino de Dios: Hay ejemplos punteros en la Amazonia, hay actuaciones concretas de algunos obispos nuestros, textos sólidos y nutritivos como Laudato sí, Fratelli tutti, múltiples libros, documentos de curas o de laicos, artículos de opinión, charlas, mesas redondas, congresos, Proyecto Jordán, religiosos Camilos humanizando la salud, algunos teólogos como Luciani y otros, conferencias, programas como los del Boston College, círculos y grupos de diálogo, cantautores, influencers tipo Pablo D’ors, Meloni, Cristina Inogés, Franz Jálics, Sergi Torres, Daniel Lumera, David R. Hawkins…
SÍ, caminar no es solo ampliar la tienda, sino estrenar nuevos espacios para esa tienda: blogs, facebook, whatsapp, twitter, webs, enlaces donde haya mucho más sitio para quienes quieran el encuentro, para que todo horizonte positivo se haga posible, para que el asombro nos capacite sin quedar rezagados en el ancho campo del bien, de la verdad y de la belleza. Así es como también somos portadores de Evangelio.
¡SÍ, hay que permanecer cambiando!
María Paz Díez Prieto

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